Identidad UMT
El Instituto Metropolitano de Monterrey inicia actividades en el año 2006 con una oferta educativa de Nivel Medio Superior.En el año 2007 nace la Universidad Metropolitana de Tlaxcala con siete licenciaturas: Arquitectura, Gastronomía, Psicología Clínica, Psicopedagogía, Derecho y Corporativo Empresarial, Tecnología de la Información y Gestión de Proyectos y Administración de Instituciones en el mismo año se aperturan las Maestrías en Gestión de Instituciones Educativas y para el año 2010 se ofrecen las Maestrías en Enseñanza del Idioma Inglés y Procuración de Justicia Laboral y Políticas Públicas.
En el año 2008 el Instituto Metropolitano de Monterrey amplía su oferta con educación del nivel básico: preescolar, primaria y secundaria y en 2013 después de un gran esfuerzo por ampliar la oferta educativa y tras realizar gestiones con la máxima casa de estudios del país, se apertura la Licenciatura de Enfermería incorporado a la Universidad Nacional Autónoma de México para el año 2014 se suma a esta incorporación la Licenciatura en Fisioterapia y en el año 2015 la Licenciatura en Derecho.
En el año 2016 el Instituto Metropolitano de Monterrey ofrece el servicio de Estancia Infantil y después de dos años de actividades en el mes de diciembre del mismo año se logra la certificación ISO 9001:2015 teniendo como alcance el procesos de enseñanza – aprendizaje incluyendo los procesos de soporte, por lo que se logra una certificación de todos los procesos de la UMT e IMM.
El modelo educativo de la Universidad Metropolitana de Tlaxcala y el Instituto Metropolitano de Monterrey se sustenta en la Filosofía Institucional, es decir en su misión, visión y valores. Desde una perspectiva humanista, centra su atención en el estudiante y el aprendizaje para privilegiar el desarrollo del pensamiento crítico y reflexivo; la autonomía; el aprendizaje a lo largo de la vida, y la toma de conciencia.
El significado humanista, en sintonía con Carl Rogers, entraña el pleno reconocimiento de la persona, de su dignidad, creatividad, necesidades y capacidad para construir su proyecto de vida, y transformar la sociedad a la que pertenece.

Los ideales que le dan sentido y valor a cada nivel educativo se expresan en la libertad para crear, ejercer y asumir la realidad; de ahí el énfasis al desarrollo de la capacidad emprendedora de los estudiantes. Más allá de la rutina informativa, se busca rescatar la esencia del carácter formativo de la educación para dar certeza al lema institucional: “Educación para el progreso y humanismo para la sociedad”
La formación integral de personas con una actitud emprendedora, capaces de ejercer un liderazgo transformador, para enfrentar con responsabilidad y autonomía los retos de la sociedad del conocimiento; comprometidos con el desarrollo social, económico, tecnológico y científico del estado y el país.
La Universidad Metropolitana de Tlaxcala y el Instituto Metropolitano de Monterrey se distinguirán en el país como una opción educativa de excelencia académica, por la pertinencia de su oferta educativa y la certificación de sus procesos académicos y administrativos.
Autonomía
para formar una persona capaz de equilibrar la razón y articular jerarquías de las cosas que valen la pena; que se consolida, fortalece y determina por la voluntad y aspiración de ser mejor a partir de una actuación libre y responsable.
Libertad
para educar en la capacidad crítica, que permita configurar una percepción propia de la realidad, expresar opiniones y convicciones en un clima de pluralismo; de modo que posibilite una actuación informada y una comunicación verdadera, dado que con ella se construye la auténtica igualdad humana que trasciende la exclusión y la dominación. No se concibe el desarrollo humano sin la libertad de expresión.
Solidaridad
para afirmar desde el ethos individual la importancia de la cohesión social y toda forma positiva de comunicación que asegure el bien común; fortalecida en la convivencia diaria y en la coincidencia de trabajar en un mismo proyecto, de ideales, retos y logros compartidos.
Compromiso
por la necesidad de asumir el rol que nos corresponde, como estudiantes, colaboradores, miembros de una comunidad; para poner en juego nuestras capacidades en el desempeño de tareas y todo aquello que se nos ha confiado y en lo que hemos empeñado la palabra.
Responsabilidad
como principio fundamental de la vida académica y profesional, de la investigación, la transferencia de conocimientos y la prestación de un servicio.
Respeto
para una convivencia y formación plena que reconoce el valor de la persona y del otro.
Equidad
hacia el espacio cotidiano de convivencia, de estudio y amistad; sin distingo de condición, religión, raza, ideología, nacionalidad y sexo.